Europa es reconocida como la cuna de los mamíferos voladores

- Los primeros murciélagos aparecieron en Europa hace unos 60 millones de años
- Luego se dispersaron por África y abarcaron sucesivamente todos los continentes
- El orden de los quirópteros consta de 21 familias, agrupadas en dos subórdenes
En un estudio reciente, publicado en la revista Nature, un equipo internacional de paleontólogos y genetistas presentó una nueva reconstrucción de la historia evolutiva de los quirópteros (Chiroptera). Los autores utilizaron secuencias genómicas de especies modernas y fósiles datados en diferentes períodos geológicos para construir una línea de tiempo de la aparición y posterior desarrollo de este orden.
El análisis mostró que los primeros representantes de los quirópteros aparecieron en el territorio de la actual Europa a finales del Paleoceno, hace aproximadamente 60 millones de años. Aquí, según los investigadores, adquirieron por primera vez la capacidad de vuelo activo, lo que les abrió nuevas nichos ecológicos.
Después de aparecer en Europa, estos mamíferos comenzaron a migrar rápidamente. La corriente inicial de asentamiento los llevó a África, desde donde las olas posteriores se extendieron a América del Norte y del Sur, así como a Asia y Australia. Este escenario explica la amplia distribución geográfica de más de 1 400 especies modernas.
División taxonómica
El estudio también aclaró la sistemática del orden. Los científicos confirmaron que los murciélagos se dividen en 21 familias, agrupadas en dos subórdenes: los murciélagos yin (Yinpterochiroptera) y los murciélagos yan (Yangochiroptera). Esta división refleja profundas diferencias genéticas, descubiertas en el análisis de ADN.
Anteriormente, la mayoría de las hipótesis señalaban al continente asiático o africano como posible centro de origen de los murciélagos. Nuevos datos ponen en duda estas ideas, sugiriendo un punto de partida más al sur de Europa y demostrando cómo la combinación de evidencias genéticas y paleontológicas puede cambiar la imagen de la biogeografía antigua.
Entender el lugar de origen de los murciélagos tiene importantes implicaciones para el estudio de su radiación adaptativa. Los mamíferos voladores han desempeñado un papel clave en la polinización, la dispersión de semillas y el control de las poblaciones de insectos, y su rápido crecimiento en ecosistemas diversos después de su aparición en Europa explica su actual importancia ecológica.
Los autores señalan que una investigación adicional sobre fósiles de otras regiones y un análisis genómico más detallado pueden aclarar las rutas de migración y los plazos de aparición de familias individuales. Estos datos ayudarán a comprender mejor cómo los cambios climáticos y los eventos geológicos han influido en la evolución de los murciélagos.
En general, el trabajo demuestra cómo los métodos modernos de genómica permiten revisar las ideas establecidas sobre grupos antiguos de animales y subraya la necesidad de un enfoque interdisciplinario para estudiar la historia evolutiva.
Fuente: N+1



