La terapia de testosterona causó psicosis en un paciente indio con síndrome de Klinefelter

- La terapia prolongada con testosterona en un paciente con Klinefelter provocó psicosis.
- Escuchaba voces de dios y de sus propios órganos – vívidas alucinaciones auditivas.
- El caso fue publicado en la revista Primary Care Companion for CNS Disorders.
En un reciente informe médico, científicos indios describieron un desarrollo inusual de psicopatología en un paciente con una enfermedad genética – síndrome de Klinefelter (47,XXY). La condición se caracteriza por hipogonadismo, niveles bajos de testosterona endógena y a menudo requiere terapia hormonal de reemplazo.
Para la corrección del déficit hormonal, el paciente recibió inyecciones prolongadas de testosterona. Según los médicos tratantes, el curso de la terapia duró varios años, lo que corresponde a las recomendaciones estándar para mantener las hormonas sexuales en hombres con este síndrome.
Después de un tiempo tras el inicio del tratamiento, el paciente desarrolló síntomas psicóticos: comenzó a escuchar voces, que interpretó como 'la voz de Dios' y 'las voces de sus propias partes del cuerpo'. Estas alucinaciones auditivas se acompañaron de ansiedad, trastornos del sueño y deterioro del funcionamiento social.
La evaluación psiquiátrica confirmó la presencia de psicosis aguda con alucinaciones auditivas marcadas. El equipo médico descartó otras posibles causas, como el consumo de sustancias psicoactivas, enfermedades neurológicas o trastornos metabólicos agudos.
Mecanismos posibles
Existen datos que indican una relación entre altos niveles de testosterona y cambios en el funcionamiento del sistema dopaminérgico del cerebro, lo que puede aumentar el riesgo de desarrollar estados psicóticos en personas predispuestas. Además, en pacientes con anomalías genéticas, incluido el síndrome de Klinefelter, el estado mental puede ser más sensible a las fluctuaciones hormonales.
Los autores de la publicación enfatizan que este caso no indica un peligro sistémico de la terapia con testosterona, pero subrayan la necesidad de un monitoreo cuidadoso del estado mental en pacientes que reciben tratamientos hormonales prolongados, especialmente en presencia de factores predisponentes.
Como parte del tratamiento, se realizó una corrección del esquema hormonal del paciente y se prescribió terapia antipsicótica, tras lo cual los síntomas disminuyeron gradualmente. Los médicos recomiendan evaluaciones psiquiátricas regulares como parte de un enfoque integral para el tratamiento del síndrome de Klinefelter.
El caso fue publicado en la revista Primary Care Companion for CNS Disorders, donde se considera un ejemplo de una reacción adversa rara pero importante a la terapia hormonal sustitutiva. Los autores piden más investigaciones sobre la relación entre las hormonas sexuales y los trastornos mentales, así como el desarrollo de recomendaciones para prevenir complicaciones similares.
Fuente: N+1



