En Turquía, se descubrieron 25 figuritas de tortugas de piedra de la era Epipaleolítica

- En la cueva Gedikaya se encontraron 25 figuritas de piedra de tortugas.
- Los artefactos datan de hace 16,5 a 13,2 mil años (epipaleolítico).
- Las esculturas indican el significado simbólico de las tortugas para los cazadores-recolectores.
- Las investigaciones amplían las ideas sobre los rituales tempranos en Anatolia.
Durante las excavaciones de verano en la cueva Gedikaya, ubicada en el sur de Anatolia, un equipo de arqueólogos turcos descubrió 25 pequeñas figuritas de piedra, cada una representando una tortuga. Según los especialistas, la capa en la que se encontraron los artefactos pertenece al período epipaleolítico, aproximadamente entre 16,5 y 13,2 mil años atrás.
Contexto de la época
El epipaleolítico, o paleolítico superior, se caracterizó por la transición de comunidades puramente cazadoras a estilos de vida más sedentarios, cuando las personas comenzaron a recolectar activamente recursos vegetales y a formar los primeros elementos de comportamiento ritual. En este período, en diferentes regiones del mundo aparecen los primeros objetos que claramente llevan un significado simbólico, y no solo una función utilitaria.
Turquía, siendo un cruce de caminos de las rutas migratorias de antiguas poblaciones, es rica en monumentos arqueológicos que revelan la vida de las personas en el paleolítico tardío. Los hallazgos anteriores en Anatolia incluían herramientas de sílex, adornos de hueso y piedra, así como dibujos en las paredes de las cuevas que indican una comunicación visual desarrollada.
Las nuevas esculturas de tortugas son de tamaño pequeño, de cinco a doce centímetros de altura, y están hechas de piedra caliza local. Su forma es bastante estilizada: el caparazón se representa con líneas simples, y las extremidades de manera esquemática. A pesar de su simplicidad, tales imágenes requieren una planificación intencionada y trabajo manual, lo que indica que las personas tenían un cierto nivel de percepción artística.
La tortuga en el mundo prehistórico pudo desempeñar varios roles. En primer lugar, era uno de los animales más comunes en los ecosistemas costeros y fluviales, donde los cazadores-recolectores encontraban alimento y materiales para fabricar herramientas. En segundo lugar, su caparazón duradero podría haber sido un símbolo de protección y supervivencia, lo que se refleja en las prácticas rituales de muchas culturas antiguas.
El análisis comparativo muestra que imágenes similares de tortugas se encuentran en capas arqueológicas de regiones vecinas, como Irán y los Balcanes, donde también se observan motivos escultóricos y de grabado. Esto sugiere un posible intercambio cultural o representaciones simbólicas similares entre grupos humanos dispares.
La expedición, liderada por el Dr. Hasan Kaplan, subrayó que el hallazgo amplía las concepciones sobre la vida simbólica de las comunidades epipaleolíticas en Anatolia. Según ellos, tales artefactos pueden atestiguar formas tempranas de creencias colectivas relacionadas con la naturaleza y sus habitantes.
En un futuro cercano se planea realizar un análisis más detallado de la composición mineral de las esculturas, así como utilizar microscopía para identificar posibles trazas de pintura o cocción, lo que puede proporcionar información adicional sobre la tecnología de su creación. Los resultados de las investigaciones se publicarán en revistas científicas especializadas.
El descubrimiento de 25 figuritas de tortugas en Gedikaya subraya la importancia de los proyectos arqueológicos turcos para comprender las primeras etapas de la cultura humana, así como demuestra cómo incluso los objetos pequeños pueden revelar aspectos profundos de la cosmovisión de nuestros antepasados.
Fuente: N+1



