Estudio: los agonistas de GLP‑1 aumentan el riesgo de aspiración leve durante la anestesia general

- Los agonistas del GLP-1 aumentan el riesgo de aspiración leve durante la anestesia
- La frecuencia de complicaciones es 11 veces mayor en pacientes que toman estos medicamentos
- Uno de cada 71 pacientes enfrenta regurgitación o aspiración
- El riesgo se manifiesta más comúnmente al salir de la anestesia
En un reciente gran estudio realizado en varios hospitales del Reino Unido, los científicos investigaron la relación entre el uso de agonistas del receptor de péptido 1 similar al glucagón (GLP-1) y la aparición de aspiración leve o regurgitación del contenido gástrico en pacientes bajo anestesia general. Los medicamentos de este grupo, como semaglutida y liraglutida, se prescriben ampliamente para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y, en los últimos años, para la pérdida de peso.
Metodología y resultados principales
En el estudio participaron más de 2,000 pacientes, de los cuales alrededor de 1,200 recibieron agonistas de GLP-1 durante varias semanas o meses antes de la cirugía programada. Los pacientes restantes, que no tomaron tales medicamentos, sirvieron como grupo de control. Los autores registraron casos de aspiración leve: la entrada de pequeños volúmenes de contenido gástrico en las vías respiratorias, así como regurgitación, cuando el contenido del estómago regresa al esófago y puede ser inhalado.
Los datos obtenidos mostraron que la frecuencia de estas complicaciones en pacientes que recibieron agonistas de GLP-1 fue 11 veces mayor que en un grupo comparable sin tales medicamentos. En promedio, uno de cada 71 pacientes que tomaron agonistas enfrentó una de las complicaciones mencionadas. El momento más común de aparición de problemas fue el período de recuperación de la anestesia, cuando los mecanismos reflejos de la respiración se restablecen.
¿Por qué surge el riesgo?
Los agonistas del GLP‑1 son conocidos por su efecto de retraso en el vaciamiento del estómago. Esta propiedad ayuda a controlar el nivel de glucosa posprandial, pero al mismo tiempo puede contribuir a la retención de alimentos en el estómago. Durante la anestesia general, cuando se suprimen los reflejos de deglución y tos, la presencia de un estómago no completamente vaciado aumenta la probabilidad de regurgitación y posterior aspiración.
Además, algunos medicamentos GLP‑1 pueden aumentar la sensación de náuseas, lo que incrementa el riesgo de reflujo del contenido. Combinados con el debilitamiento de los reflejos protectores bajo la influencia de anestésicos, estos factores crean condiciones favorables para una fácil aspiración.
Recomendaciones prácticas
Los autores del estudio aconsejan a los médicos anestesiólogos tener en cuenta el uso de agonistas de GLP‑1 al planificar operaciones. Las medidas posibles incluyen un período postoperatorio postprandial más prolongado antes de la operación, la ingesta de alimentos 12–14 horas antes de la intervención, así como el uso de agentes procinéticos para acelerar el vaciamiento gástrico. En algunos casos, puede ser apropiado suspender temporalmente el uso del medicamento antes de una operación programada.
Es importante señalar que la interrupción completa de la terapia puede afectar negativamente el control de la diabetes, por lo que la decisión debe tomarse en conjunto con un endocrinólogo y un anestesiólogo, considerando los riesgos individuales del paciente.
El estudio fue publicado en la revista Anaesthesia y subraya la necesidad de un cribado preoperatorio más exhaustivo de los pacientes que reciben nuevos medicamentos para el tratamiento de enfermedades metabólicas. Dada la creciente popularidad de los agonistas de GLP‑1, su posible impacto en la práctica anestesiológica requiere un estudio adicional.
Fuente: N+1



