Las células T genéticamente modificadas llevaron a una remisión parcial en un adolescente con nefroblastoma y metástasis

- Un adolescente con nefroblastoma recibió terapia CAR-T
- A los 200 días, los tumores se redujeron en más de dos tercios
- El estado del paciente se estabilizó en remisión parcial
- El caso fue publicado en The New England Journal of Medicine
Un adolescente de 16 años, al que se le diagnosticó cáncer embrionario de riñón (nefroblastoma) en etapa avanzada, enfrentó una rápida propagación del tumor a los pulmones, hígado y huesos. Los esquemas tradicionales de quimioterapia y radioterapia no pudieron detener el crecimiento de las masas tumorales, y los médicos tuvieron que buscar métodos alternativos.
En el marco de un protocolo experimental, oncólogos alemanes utilizaron linfocitos T modificados, obtenidos de la sangre del paciente. Las células fueron reprogramadas genéticamente mediante un vector viral que introdujo en su genoma el código del receptor de células T (CAR), específico para el antígeno expresado en la superficie de las células cancerosas.
Después de cultivar y verificar la actividad, se realizó una infusión única de células CAR-T al paciente. El procedimiento se llevó a cabo sin complicaciones agudas, y el seguimiento del paciente incluyó resonancias magnéticas, tomografías computarizadas y análisis de laboratorio regulares.
A los 200 días después de la introducción de las células transgénicas, el equipo médico registró una remisión parcial estable: el tamaño de todas las lesiones tumorales identificadas se redujo en más del 66%. Además, el nivel de marcadores tumorales en la sangre cayó a valores mínimamente detectables, y el estado del paciente mejoró: pudo regresar a su vida escolar normal y a la práctica de deportes.
El caso fue descrito en detalle en la revista médica internacional The New England Journal of Medicine, donde los autores subrayaron que es la primera aplicación confirmada de la terapia CAR‑T en nefroblastoma en un adolescente. Anteriormente, enfoques similares se habían utilizado con éxito en el tratamiento de enfermedades hemato-oncológicas, pero su eficacia contra tumores sólidos seguía siendo cuestionada.
Los expertos señalan que el éxito de este caso abre nuevas perspectivas para la inmunoterapia de tumores raros y agresivos en la infancia. Sin embargo, advierten sobre la necesidad de realizar ensayos clínicos a gran escala para evaluar la seguridad a largo plazo y la sostenibilidad de los resultados.
Un aspecto importante también es el componente económico: la producción de células CAR‑T personalizadas requiere equipos de alta tecnología y laboratorios especializados, lo que limita la disponibilidad del método en países con recursos limitados.
Mientras tanto, las comunidades oncológicas internacionales continúan recopilando datos sobre casos similares para formular recomendaciones unificadas sobre el uso de células T modificadas genéticamente en tumores sólidos en niños y adolescentes.
Fuente: N+1



