Chile ha sido declarado un país que ha erradicado completamente la rabia transmitida por perros

- La OMS reconoció a Chile como un país libre de rabia transmitida por perros
- Primer logro de este tipo en América del Sur
- Vacunación masiva gratuita de perros durante más de 50 años
- Monitoreo confiable y profilaxis post-contacto
La rabia sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más mortales, que anualmente cobra miles de vidas, principalmente en países con bajo control de la población de perros callejeros. La transmisión del virus a través de la mordedura de un perro se considera tradicionalmente la principal vía de infección en humanos.
En Chile, el problema de la rabia transmitida por perros persistió hasta mediados del siglo XX, cuando se registraron casos regulares tanto entre animales como entre personas. Con el aumento de la urbanización y el incremento de la población de animales callejeros, el riesgo de transmisión se intensificó.
Medidas clave que llevaron al éxito
El principal impulso en la lucha fue la introducción de la vacunación masiva gratuita de perros. Desde la década de 1970, el gobierno de Chile organizó campañas regulares que abarcaron casi toda la población canina, independientemente de su estatus: doméstico o callejero. La vacunación se llevó a cabo en el marco del calendario nacional, y las vacunas se registraron en una base de datos única.
Simultáneamente con la vacunación se construyó un sistema de vigilancia epidemiológica activa. Cada caso sospechoso de rabia en animales o personas se registraba, y las muestras se enviaban a laboratorios especializados, donde se aplicaban métodos modernos de diagnóstico que permiten confirmar o refutar rápidamente la presencia del virus.
Para las personas que entraron en contacto con animales potencialmente infectados, se proporcionaba profilaxis post-exposición (PPE) gratuita. Los medicamentos de PPE se ofrecían en instituciones médicas estatales sin demoras, lo que reducía significativamente la mortalidad entre los afectados.
Estas acciones integrales se apoyaron con financiamiento constante del presupuesto estatal y de subvenciones internacionales, así como con amplias campañas informativas que aumentaban la conciencia pública sobre la importancia de la vacunación y la necesidad de buscar atención médica a tiempo.
En 2024, la Organización Mundial de la Salud confirmó oficialmente que Chile ha interrumpido por completo la transmisión de la rabia de perros a humanos. Este reconocimiento convierte a Chile en el primer país de América del Sur en lograr este resultado y sirve de ejemplo para los países vecinos, donde el problema sigue siendo agudo.
Los expertos señalan que, a pesar de este logro, es necesario mantener el nivel de control alcanzado. Las vacunaciones regulares, el monitoreo y la disposición para una rápida respuesta siguen siendo elementos clave para prevenir posibles recaídas.
Fuente: N+1



